De la ficción distópica a su relectura en el presente, Raoul Peck entrelaza la figura de George Orwell con el panorama geopolítico actual. A través de un documental incisivo, el director haitiano muestra cómo las advertencias sobre la posverdad y el autoritarismo abandonaron las páginas de 1984 de forma imperceptible para instalarse en la realidad cotidiana. 2+2=5 se alza así como una obra urgente que invita a cuestionar la fragilidad de las democracias contemporáneas frente a los nuevos mecanismos de control y vigilancia.
Ficha Técnica:
Dirección: Raoul Peck
Año: 2025
Fecha de estreno: 27 de febrero 2026 (España)
Duración: 119 minutos
Nacionalidad: Francia/ Estados Unidos
Género: Documental/ Biografía
Fotografía: Ben Bloodwell. Stuart Luck, Julian Schwanitz
Producción: Velvet Films, Anonymous Content, Closer Media, Neon; Jigsaw Productions
Distribución: Caramel Films
El documental dirigido por Raoul Peck —reconocido cineasta haitiano que obtuvo su primera nominación al Oscar por I Am Not Your Negro (2016)— se presentó en España en el marco de la última edición del Festival de San Sebastián 2025, dentro de la sección de Perlak —perlas en Euskera—. Bajo el título: “Orwell: 2+2=5”, el film se estrenó en salas de todo el país el pasado 27 de febrero y ya se encuentra disponible para ver en Prime Video y Stremio.
A lo largo de casi dos horas, Peck reconstruye la vida del periodista y novelista británico Eric Arthur Blair, conocido como George Orwell, autor de Rebelión en la granja (1945) y 1984 (1949), dos obras centrales del siglo XX y con gran vigencia en la actualidad. A partir de sus novelas, los diarios escritos de sus últimos años de vida y la correspondencia que mantuvo con sus allegados, el documental propone un relato que traspasa la vida del personaje para construir algo más amplio.
En ese entramado, el archivo no funciona como una mera ilustración, sino como la base que da sentido al dialogo entre las distintas adaptaciones de las obras de Orwell con hechos históricos, que van desde la Guerra Civil Española hasta los bombardeos sobre Berlín, durante la Segunda Guerra Mundial, proyectándose hacia conflictos más recientes en Irak, Myanmar, Ucrania y Palestina.
La voz íntima y profunda de Damian Lewis — actor británico, ganador del Globo de Oro en 2013 por su interpretación en la serie de TV de los Estados Unidos Homeland (2011-2020), donde interpretó al sargento de la Marina estadounidense Nicholas Brody— se convierte en el vehículo que sostiene con gran solidez desde el primer minuto el relato de Orwell.
George Orwell
El propio Orwell dijo: “Cuando empiezo a escribir un libro, nunca me digo: Voy a crear una obra de arte”. Escribo porque quiero denunciar una mentira, atraer la atención hacia un hecho. Me preocupo, sobre todo, de que me oigan. El inicio es siempre el deseo de defender una causa, un sentimiento de injusticia”
Desde esa premisa , el film alterna entre fragmentos de la vida del novelista y la persistencia de sus ideas en el presente. Peck toma esta frase para trazar una biografía condensada “No se puede entender las motivaciones de un escritor, sin tener algunas nociones sobre su pasado”. El cual va desde su nacimiento en Motihari, India en 1903, su formación en Inglaterra, su paso por Birmania como miembro de la Policía Imperial India, y su posterior participación como testigo de la Guerra Civil Española.
Todas estas experiencias aparecen como capas que alimentan a sus ideas contra el imperialismo, el nazismo y a las formas de organización totalitaria que atraviesan su obra. En ese movimiento, la película propone una mirada sobre los mecanismos de control, la manipulación del lenguaje y la vigilancia estatal no como parte de una ficción o de una proyección futura, sino como una lógica instalada en el presente, exponiendo de manifiesto el resurgimiento del totalitarismo, a través de un vasto y amplio material de archivo, que impresionan al ver tanta barbarie y brutalidad humana a lo largo de la historia.
Peck no mantiene una cronología estricta. Fragmenta, superpone y pone en tensión distintos momentos históricos, para insistir una y otra vez en una pregunta incómoda: ¿La ficción se volvió realidad? La mirada crítica y política del director, crean una amalgama con la obra del novelista, dejando poco espacio para la duda.
“La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza”