Eva Espósito: Mi trayectoria periodística

Aquí comparto mi pasión por el periodismo, un viaje marcado por la curiosidad y el amor por las historias que nos rodean. Conoce un poco más sobre quién soy y qué me impulsa cada día.

Mi curiosidad como punto de partida

Hola, soy Eva Espósito, periodista y productora de contenidos audiovisuales argentina, egresada de ETER Escuela de Comunicación. Actualmente vivo en Sevilla.

Desde adolescente, la radio fue mi primera forma de acercarme al periodismo. La Argentina de los años 90, con sus profundas transformaciones sociales y políticas, despertó en mí una pregunta que todavía me acompaña: ¿qué hay entre los hechos y la manera en que nos los cuentan?

Muy pronto entendí que toda narración parte de una mirada y que los medios también construyen una forma de interpretar la realidad. Esa inquietud fue creciendo hasta convertirse en una manera de mirar y, finalmente, en un oficio.

 

Una forma de contar

Las artes, en cambio, forman parte de mi vida desde siempre. Crecí en una familia de artistas y encontré especialmente en la danza una forma de explorar el movimiento y otras maneras de contar.

El periodismo convierte mi curiosidad en preguntas, investigaciones y narrativas. Me apasiona contar las historias de las personas y los lugares, observar lo que ocurre a mi alrededor y comprender cómo ciertos acontecimientos moldean comunidades, identidades y estilos de vida.


Me muevo especialmente en el territorio de la cultura y la sociedad, buscando que cada historia aporte contexto y permita mirar la realidad desde otra perspectiva.

 

Un enfoque cercano y profesional

Una de las cosas que más me apasiona de esta profesión es la posibilidad de  hacer preguntas, especialmente aquellas que incomodan, ponen en duda lo evidente y nos obligan a mirar un poco más allá.

Con los años, viajar y conocer otras culturas se sumaron a esa búsqueda: escuchar otras voces, descubrir otras formas de vivir y ampliar la mirada.

Porque muchas veces, para entender lo que tenemos delante, primero hay que animarse a cuestionarlo.